Un solo ajuste de idioma: la app, sus correos y sus PDF por fin se ponen de acuerdo
Por qué el idioma cuelga de la cuenta y no de la pantalla, y todo lo que lo sigue sin hacer ruido.
Un operador flamenco elige neerlandés en la tablet del almacén, se va a la oficina, abre la misma cuenta en un ordenador y le sale inglés. Un comprador francés recibe la notificación de una liquidación en el idioma de quien pulsó el botón en Róterdam. Las dos cosas son pequeñas, las dos pasan a diario y las dos son de las que hacen que un software se sienta extranjero en sentido literal. La plataforma tiene una sola respuesta para ambas: el idioma es una propiedad de la cuenta, no de la pantalla.
Una preferencia, cambiable desde cualquier sitio
Los usuarios de tenant cambian su idioma en Settings > Mi cuenta > Preferencias. Los usuarios del portal de Trade-in lo cambian en la página de perfil del portal. Los operarios de almacén lo cambian en la tarjeta de cuenta de las pantallas móviles de recepción y pruebas, y en la cabecera de la pantalla móvil de captura. Todos esos sitios escriben la misma preferencia, así que la tablet y el ordenador se ponen de acuerdo la próxima vez que cualquiera de los dos cargue. La elección cubre solo el texto de la interfaz: no cambia región, formato de fecha ni moneda. La web pública mantiene su propia elección de idioma, deliberadamente separada de la app.
Cinco idiomas
La app habla inglés, neerlandés, francés, alemán y español. El inglés es el texto de origen; los demás son traducciones suyas, y por eso una etiqueta recién nacida puede aparecer un rato en inglés antes de que aterrice su traducción.
Errores que hablan su idioma
Un error que vuelve del servidor viene redactado en el idioma del usuario, también en los segundos justo después de cambiarlo, cuando pantalla y servidor podrían discrepar con facilidad. Un operador neerlandés que acaba de pasarse al neerlandés no se lleva un último rapapolvo en inglés.
Correos en el idioma de quien los recibe
Los correos de notificación y de tickets de soporte se escriben en el idioma de la persona que los recibe: la preferencia de su cuenta si la tiene, si no el idioma de su navegador, si no inglés. No el idioma de quien realizó la acción. El comprador alemán recibe alemán, hable lo que hable el vendedor.
PDF, números y fechas
Las facturas, los paquetes de evidencia, los informes ESG y los documentos de escrow se renderizan en el idioma del usuario que los crea o del cliente al que van dirigidos, y aquí “idioma” incluye el formato de números y fechas. Los importes muestran siempre la moneda del propio registro, escrita en la notación del idioma de la app: una pantalla en inglés muestra €1,234.50, una en neerlandés € 1.234,50, una en francés 1 234,50 €. Una factura en dólares sigue siendo una factura en dólares en la pantalla de un tenant que trabaja en euros. Y los importes en monedas distintas no se suman nunca en silencio: donde hay varias monedas a la vista, cada una lleva su propia línea, y una fila que no se puede totalizar lo dice con palabras.
El manual también va detrás
El manual dentro de la app muestra el manual en neerlandés cuando la app está en neerlandés, y el manual en inglés en cualquier otro idioma, y lo dice en una línea arriba del todo, para que un operador francés sepa por qué el manual está en inglés en vez de preguntarse si algo se ha roto. No es un fallo. Es una frase.